LA CATEDRAL Y EL ALCAZAR DE SEGOVIA
LA CATEDRAL
La catedral de Segovia fue la última catedral gótica que se construyó en
España.
Edificada en el punto más alto de la ciudad, la catedral de
Segovia comenzó a edificarse en el año 1525, siendo rey Carlos V. Es de estilo
gótico tardío y se levantó tras el incendio de la catedral vieja románica en el
año 1520. Posee planta de tres naves, con capillas laterales y cabecera
semicircular con girola. El templo, erigido siguiendo los planos de Juan Gil de
Hontañón, posee tres entradas: en su fachada principal está la Puerta del
Perdón, toda ella obra de Juan Guas; en la fachada sur está la Puerta de San
Geroteo; y la Puerta de San Frutos. Posee 105 metros de largo por 50 de ancho y
33 metros de altura en la nave mayor. El retablo mayor está elaborado con
mármol, jaspe y bronce. Fue consagrada en el año 1768.
EL ALCAZAR
La situación del Alcázar
de Segovia, sobre una roca labrada por los ríos Eresma y Clamores, indica el
origen militar de esta fortaleza.
El testimonio más antiguo
de la existencia del Alcázar de Segovia es un documento de principios del siglo
XII, fechado en 1122, poco después de la reconquista de la ciudad por Alfonso
VI, que menciona la fortaleza como un castro sobre el Eresma.
No obstante, es muy
probable que la fortificación existiese en tiempos más remotos, quizá desde la
dominación romana, pues en recientes excavaciones se ha encontrado sillares de
granito análogos a los del Acueducto.
En la Edad Media, el
Alcázar, tanto por la belleza de su situación y su indiscutible seguridad
militar, como por la proximidad a famosos cazaderos en los bosques serranos, se
convirtió en una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla.
Alfonso X El Sabio
demostró hacia Segovia una extrema predilección e hizo del Alcázar una de sus
residencias favoritas, hasta los últimos años de su vida.
La decoración gótico-mudéjar de las salas se
inicia con la reina Catalina de Lancaster, regente de su hijo Juan II. Durante
el reinado de este último tuvieron lugar en el Alcázar las grandes fiestas
cortesanas evocadas por Jorge Manrique en sus célebres "Coplas".
Enrique IV, tan amante de
Segovia, continuó embelleciéndolo y en su reinado debió terminarse la gran
torre que lleva el nombre de su padre. Fue el Alcázar fortaleza clave para el
dominio de Castilla y de él salió Isabel la Católica para ser proclamada reina
en la Plaza Mayor.
Los reyes de la Casa de
Austria lo visitaron frecuentemente y Felipe II celebró en él la boda de
velaciones con su cuarta esposa, Ana de Austria.
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